Adán & Eva, forevah.

12/30/2009

Imprescindible.

Image and video hosting by TinyPic



El día que mueras no ocurrirá absolutamente nada. El único cambio, totalmente imperceptible visto desde una escala universal, será que, quizás, un pequeño grupo de personas lamenten tu marcha y te echen de menos. Puede que sea un gran grupo, si es que en vida fuiste alguien mediana o ampliamente reconocido, o también puede que no sea nadie. En el fondo a algunos les gustaría pensar que el mundo se pararía, aunque fuera por un momento, con motivo de nuestro viaje, pero eso no puede ser, pues, si así fuera, la Humanidad estaría llorosa y estanca en algún punto del universo eternamente. La vida es la mayor de las fuerzas. Resulta arrolladora y, junto a las catástrofes naturales, es la única que no puede parar su actividad por ningún motivo.
Por mucho que nos pese, y midiéndolo todo con estos parámetros, nadie, absolutamente nadie, es imprescindible en La Tierra.

1 commentaire:

Alex Maladroit a dit…

Con el tiempo se ve que a nadie le importa realmente La Tierra, sino que sólo nos importamos nosotros.

(Poético, ése es su fin).